30 oct. 2009

Diálogos: Sorolla & Velázquez


Desde el 30 de octubre de 2009 al 24 de enero de 2010


Organizada por el Ministerio de Cultura, el Museo Sorolla y la Fundación Museo Sorolla se presenta -en la sede del Museo Sorolla, situada en el Paseo General Martínez Campos, 37, de Madrid- la exposición DIÁLOGOS: SOROLLA & VELÁZQUEZ, a partir del día 30 de octubre de 2009 al 24 de enero de 2010.

La Comisaria de la exposición es la directora del Museo Sorolla, María Luisa Menéndez Robles, quién presentó la exposición a los medios de prensa, durante la mañana del jueves, día 29.

DIÁLOGOS

El Museo Sorolla inicia una nueva serie de exposiciones realizadas en su sede bajo el nombre de Diálogos. Pretenden relacionar, a partir de la colección del Museo, la obra del pintor valenciano Joaquín Sorolla Bastida con la de otros artistas. La finalidad es analizar su pintura de manera transversal atendiendo a aspectos puntuales de la misma, que permitan avanzar en el conocimiento de su arte desde una óptica diferente. Nace ahora, con vocación de continuidad y se inicia con Sorolla & Velázquez para revisar la relación establecida con quien se convirtió en su gran maestro y referente artístico y pone en evidencia las continuas y numerosas relaciones mantenidas por el pintor valenciano con el genial sevillano.

Bajo la atenta mirada de Menipo, procedente del Museo del Prado, se aborda el descubrimiento y comprensión de la obra velazqueña por parte de Sorolla. Cuando tenía diecinueve años le copia en la pinacoteca madrileña. En la exposición se muestran tres de esos trabajos entre ellos el lienzo del filósofo griego. Sorolla necesitará madurar artísticamente para empezar a entender a Velázquez lo que sucederá cuando conozca en París la pintura de otros creadores extranjeros influenciados por el pintor de pintores. Uno de los que más llama su atención es el sueco Anders Zorn porque para Sorolla, "Él había resumido lo que nosotros, teniendo en casa a Velázquez y contemplándolo todos los días, no vemos ni entendemos por sobra de prejuicios".

LA BATA ROSA

Joaquín Sorolla ya había asimilado la gran lección velazqueña cuando realiza sus obras maestras, como La bata rosa o Después del baño, donde logra pintar magistralmente la atmósfera, que en definitiva era lo que más admiraba de Velázquez, y lo hace con un lenguaje moderno, diferenciado y único que consigue singularizar esas escenas intrascendentes y espontáneas.

El Diálogo entre ambos pintores se desarrolla siguiendo tres ejes temáticos: Realismo, Retratos y Paisaje.

EL REALISMO

Para Joaquín Sorolla todo es o tiende a ser pintura de la vida cotidiana y como tal trata cualquier género, vinculándose a la rica tradición naturalista española generará una obra de marcado carácter nacional que muchos contemporáneos entienden en términos de continuidad con los pintores antiguos.

Avanza así hacia un realismo optimista y costumbrista, más personal, interesándose antes del cambio de siglo por asuntos no exentos de tinte social, uno de cuyos máximos exponentes es Trata de blancas donde junto con Pescadores valencianos o la acuarela El viejo del cigarrillo, pone el énfasis en la atmósfera que envuelve a los personajes, integrándolos en el espacio pictórico.

RETRATOS

Una investigación bien podría integrar el apartado de los retratos. Recoge una escena habitual en el laboratorio del Doctor Simarro que fue contemplada muchas veces por el artista valenciano, para el que lo cotidiano no tiene fronteras.

Muchos de los autorretratos y retratos de Sorolla tienen una evidente filiación velazqueña. Las Meninas ejercerá una gran influencia en el tratamiento del género, siendo perceptibles sus huellas en Mis hijos o en Autorretrato . En ambos deja asomar el lienzo sin pintar, estableciendo una relación dialéctica que lleva a pensar que son sus hijos los modelos que posan para este cuadro, permitiéndose además el recurso de abrir la escena al espacio exterior a ella.

PAISAJE

El paisaje, tomado del natural, es un género esencial del que partirá la renovación pictórica durante el último tercio del siglo XIX. Pintar al aire libre es una necesidad y una filosofía vital para Sorolla. El interés que muestra por la naturaleza más agreste y singularmente por la Sierra del Guadarrama se hace patente a partir de 1906, adquiriendo unas connotaciones ideológicas que le vinculan al reformismo institucioncita.

Francisco Giner de los Ríos, Manuel B. Cossío o Aureliano de Beruete reconocen en estos parajes una de las señas de identidad nacionales, enlazándolos con la pintura de Velázquez, que representa el ideal de exactitud y simplicidad que persiguen los paisajistas modernos. El Guadarrama desde la Angorilla es un buen exponente de la revitalización pictórica de los paisajes de la sierra madrileña y del monte de El Pardo, reivindicados por la intelectualidad regeneracionista.

La imponente verticalidad del grupo de lanzas de los tercios españoles en La rendición de Breda, rota por diagonales, proyecta su eco en El baño de la reina, Valsain y de manera más libre en Paisaje de San Sebastián.

OTRAS ACTIVIDADES

El museo situado en un lugar muy céntrico de Madrid, en el Paseo General Martínez Campos, 37- como dijimos anteriormente- está muy bien comunicado tanto por Metro ( Gregorio Marañón(líneas 7 y 10), Iglesia(línea 1) y Rubén Darío(línea 5), como por autobús( números 5, 14, 16, 27, 45, 61, 147 y 150).Para profundizar en los contenidos de la exposición se ha programado un ciclo de conferencias que se impartirán en el propio museo los martes de 19.00 a 20.00 h. Asimismo se van a llevar a cabo unas visitas dialogadas, que son guiadas para adultos apoyándose en material adicional que permita descubrir las claves de la relación entre Sorolla y Velázquez. Serán realizadas todos los martes a las 18 h, durante una hora.

http://www.lacomarcadepuertollano.com (30/10/09)

+ info:
http://museosorolla.mcu.es/

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