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12/09/2011

Los Manuscritos del Mar Muerto online


Empecemos por el futuro: al director del Santuario del Libro, que es también el conservador jefe de los Rollos del Mar Muerto, Adolfo Roitman, comenta a ABC que le parece todavía «de ciencia ficción». Durante los últimos meses ha participado directamente en la digitalización de los célebres manuscritos de Qumrán. Una copia pluscuamperfecta que la tecnología ha permitido realizar con sumo cuidado para no dañar los delicadísimos pergaminos (alguno de medio milímetro de espesor). Exposición: 1/4.000 de un segundo. Resolución: 200 veces más que una cámara estándar. Se utilizaron tubos flash protegidos contra los rayos UVA.
Google añade la traducción al inglés (de momento, aunque vendrán otras lenguas, todas las lenguas) y un sistema de búsqueda marca de la casa, por capítulo y versículo en el caso del Libro de Isaías. En total se han digitalizado los cinco rollos principales de entre los hallados en las cuevas de Qumrán y que se conservan en el Museo de Jerusalén.
«Puedo certificar que aquí se ven con más detalle y mejor que al natural con el ojo humano». Roitman se expresa asombrado, con su acento porteño. Utilizará la web para ilustrar su nuevo ciclo de clases y conferencias por EE.UU. «Ya no tendré que llevar otro soporte», dice. «Lo maravilloso es que, desde cualquier universidad, sinagoga o mezquita del mundo, podrán estudiarse las imágenes originales, ilustrar clases, ahondar en investigaciones, por más que el estudioso esté en un rincón apartado del globo, siempre que tenga un ordenador conectado a internet», aclara. «Aún no imaginamos las consecuencias de todo esto...»

La voz de hace 2.800 años

Sabiendo esto podemos viajar al pasado. El libro de Isaías, el profeta que vivió hace 2.800 años, es el único rollo completo de todos los hallados en Qumrán. Se erige, además, como el manuscrito bíblico más antiguo del mundo, puesto que la copia procede del siglo I antes de Cristo.
A los manuscritos digitalizados les acompaña en su versión online una batería de audiovisuales, vídeos y otras informaciones sobre el material con el que fueron hechos. Al experto que ya conoce la traducción de los textos le aportarán una visión emocionante a la versión original, tan quebradiza.
Al curioso le espera una inmersión en la magia de este tesoro universal que ahora «sin ninguna duda se convierte, literalmente, en patrimonio de la humanidad, de un concepto de humanidad específico que interesa a los hombres de buena voluntad», asegura Roitman. Los manuscritos generan aún preguntas a los estudiosos y su puesta global en escena permitirá cruzar datos con la arqueología y otras ciencias en una dimensión inabarcable.

Magia espiritual

«Pero la verdadera magia de los rollos está en el campo espiritual. Las religiones monoteístas tienen interés en los Rollos, porque los textos están en sus distintas tradiciones, uniéndolas en la raíz, poniendo énfasis en lo que tenemos en común», asevera Roitman. «Y, como persona culta, le diré que para mí es muy importante que este mensaje parta hoy desde Jerusalén al mundo, cuando normalmente estamos enmarcados en un marco exclusivamente político. Hay aquí una vida cultural que le interesa al mundo entero, el Santuario del Libro cobra sentido en las palabras con las que queremos tender la mano a cada hombre en este planeta, ahora gracias a un ordenador...»



+ info:
http://dss.collections.imj.org.il/

12/15/2010

Se han hallado indicios en Jordania de las minas del rey Salomón

Como se sabe, la existencia del rey Salomón -y sus míticas minas- ha sido siempre un tema recurrente en el cine, en la novelas históricas y, cómo no, en los medios periodísticos, ofreciendo siempre motivo de fuertes debates entre los investigadores de la historia de Israel.
Pues bien, ahora el periódico digital San Diego News-Room, en su edición del pasado martes, dia 23 de noviembre, nos informa que el antropólogo y experto en estudios judaicos de la Universidad de California, en San Diego, Thomas E. Levy (a la izquierda), ha descubierto, tras sucesivas excavaciones muy sofisticadas en unas minas de cobre en una zona llamada Khirbat en-Nahas, al sur de Jordania, indicios de que el antiguo rey Salomón (que adornaba su palacio de cobre de y oro, tal como se describe en el Antiguo Testamento) pudo muy bien haber existido.
Es esta una noticia que ya había sido difundida hace unos dos años, pero que, de nuevo, como tantas otras, se vuelve a actualizar, muy seguramente porque tales excavaciones siguen en curso y a sus promotores e investigadores les interesa mantener la publicidad de sus hallazgos y conclusiones. En cualquier caso, no está de más que recordemos someramente aquellos aspectos interesantes que rodean la excavación de este yacimiento.
Al parecer, tal como nos informa San Diego News-Room, el profesor Levy no fue, en un primer momento, en busca de las famosas minas del rey Salomón, sino que trataba de averiguar el papel que había jugado la tecnología antigua en la evolución de la sociedad. Pero, en el ínterin de su proyecto, lo que se encontró en Jordania fue algo totalmente distinto y nuevo: miles de toneladas de escoria de cobre y diferentes tipos de sondas para soplar aire.
Mediante el proceso de datación por Carbono-14 (sobre restos de carbón de vegetal y otros materiales), su equipo descubrió que la producción de este cobre a escala industrial se correspondía con el S. X a. C. El profesor Levy dijo sobre el yacimiento: “Habría sido como la Pittsburg de Palestina”. Y al mismo tiempo contextualiza la interpretación de la datación señalando que hay dos aspectos en el debate sobre el rey Salomón. En primer lugar están aquellos que minimizan la historicidad del Antiguo Testamento, y dicen que Salomón no existió, porque durante el S. X a. C. no había sociedades capaces de crear un reino, sólo nómadas insignificantes. Y en segundo lugar, quienes maximizan el contenido del Antiguo Testamento y afirman todo lo contrario.
Ante lo cual, y respecto a los resultados de las excavaciones, afirma: “No tenemos pruebas de que hayamos encontrado las minas del rey Salomón, pero lo que sí tenemos son las pruebas de la existencia de reinos en el S. X a. C. Yo creo que él (Salomón) existió”.
Abundando en la noticia en un antiguo articulo de EurekAlert!, leemos, además, que las investigaciones llevadas a cabo -desde el año 2006- proporcionaron datos de que la actividad metalúrgica alcanzó un pico de producción durante el s. IX a. C., lo que podría también fundamentar la historia de los edomitas en relación con la Biblia.
El lugar de excavación, Khirbat en-Nahas, significa “ruinas de cobre” en árabe, y se encuentra en las tierras bajas de una región desolada y árida al sur del Mar Muerto, en lo que fue una vez Edom y hoy es el distrito Faynan de Jordania. El Antiguo Testamento identifica dicha área con el Reino de Edom, el cual fue enemigo del antiguo Israel.
Según se relata en el artículo reseñado, durante años los académicos habían discutido si los edomitas se hallaban organizados de manera suficiente -como tal reino- en los S. X y IX a. C. para ser una seria amenaza de sus vecinos israelitas. Entre las dos guerras mundiales, durante la “Edad de Oro” de la arqueología bíblica, los eruditos exploraban, como lo describe Levy, con una paleta en una mano y la Biblia en la otra, tratando de ajustar sus hallazgos en Tierra Santa con la historia sagrada.
Así, en 1930, el arqueólogo estadounidense Nelson Glueck (foto a la izquierda), basándose en sus averiguaciones llegó a afirmar que había encontrado las minas del rey Salomón en Faynan/Edom. Pero en en la década de 1980, sin embargo, sus afirmaciones fueron en gran parte desechadas. Se había llegado al consenso de que la Biblia había sido escrita, en gran medida, en el siglo V a. C., mucho después de los supuestos hechos, mientras que las excavaciones británicas de las tierras altas edomitas, en la década de 1970-80, proponían que la Edad del Hierro ni siquiera había llegado a Edom en el S. VII a. C. Pero ahora, tal como manifiesta el profesor Levy, dados los datos que se disponen sobre la metalurgia en Edom, “Tenemos pruebas de que las sociedades complejas eran realmente activas en los sigos X y IX a. C., lo que nos lleva de nuevo al debate sobre la historicidad de los relatos del Antiguo Testamento relacionados con este período”.
Hay que tener en cuenta, además, que una evidencia adicional se suma al contexto arqueológico, al haberse encontrado en el yacimiento antiguos objetos egipcios, tales como un escarabajo y un amuleto de la diosa Mut , los cuales estaban en una capa de la excavación asociada a una grave perturbación de la producción a finales del S. X a. C., muy posiblemente vinculada a la campaña militar -bien documentada- del faraón Sheshonq I (también conocido como “Shishak” en la Biblia), quien, tras la muerte de Salomón, trató de aplastar la actividad económica en la zona.
Khirbat en-Nahas comprende restos de unos cien edificios, incluyendo una fortaleza, y se encuentra en medio de una gran área cubierta por escoria negra -más de 97.000 m2- que se pueden ver claramente en las imágenes de satélite de Google Earth. Abundan los senderos y las minas. Su tamaño argumenta a favor de una producción a escala industrial, y la profundidad de los residuos, de más de 6 m., proporciona una “vara de medir” para rastrear también los cambios sociales y tecnológicos durante la Edad del Hierro, la cual se extiende alrededor de 1.200 a 500 a. C., un período clave en la historia del antiguo Israel y Edom.
“No podemos creer todo lo que los escritos antiguos nos dicen”, dice Levy. “Pero esta investigación representa una confluencia entre los datos arqueológicos y científicos y la Biblia. Nuestro trabajo también muestra que los métodos son objetivos y permiten a los investigadores evaluar los datos de una manera desapasionada. Esto es especialmente importante para las ‘arqueologías históricas’ que se desarrollan en todo el mundo, en las que los textos sagrados o relatos míticos -por ejemplo, el Mahabharata de la India o las sagas de Islandia- y el registro arqueológico son ámbitos de feroces debates ideológicos y culturales”.
Finalmente, Levy señaló: “La investigación futura en Khirbat en-Nahas se centra en saber quién realmente controlaba la industria del cobre, si los reyes David y Salomón, o tal vez los líderes regionales edomitas, y también sobre los impactos ambientales de toda esta antigua fundición”.
Terrae Antiqvae
Noticias relacionadas con la arqueología bíblica
http://ballartblog.blogspot.com/2009/12/arqueologos-israelies-descubren-la.html
http://ballartblog.blogspot.com/2010/01/halladas-bajo-jerusalen-las-calles-de.html

Una excavació podria validar el relat bíblic del rei Salomó

Troben a Jordània unes mines de coure de fa 3.000 anys relacionades amb l'opulència de la seva monarquia

http://www.sapiens.cat/ca/notices/2010/12/una_excavacio_podria_validar_el_relat_biblic_del_rei_salomo_586.php

1/03/2010

Halladas bajo Jerusalén las calles de Herodes por las que Jesús transitó


Los arqueólogos han logrado llegar al suelo original del monte Moria, donde Abraham preparó el sacrificio de su hijo Isaac y que compró el rey David para construir un templo que levantaría su hijo Salomón hace unos 3.000 años | Los musulmanes, que niegan el Templo, no dejan investigar en la plaza de las mezquitas | El Templo sustituyó al Tabernáculo que guardaba las Tablas de la Ley o el Arca
El Muro de las Lamentaciones, uno de los lugares sagrados, emblemáticos, y por lo tanto más fotografiados de Jerusalén, es el fragmento visible de uno de los grandes secretos arqueológicos que guarda la ciudad santa por excelencia. El Muro, espacio central de rezo del judaísmo, testimonio presente del bíblico Templo de Salomón, emerge como un iceberg cuya parte subterránea es un impresionante yacimiento histórico en el que trabaja sin descanso la mejor arqueología internacional. Bajo los pies de los visitantes de la plaza del Muro y de sus callejuelas adyacentes, a más de 20 metros bajo tierra, discurren otras calles por las que un día transitó Jesús de Nazaret. Es otro mundo. Un universo secreto que día a día sorprende incluso a los propios excavadores y que encierra el colosal y sin embargo desconocido Muro occidental del Templo.
Los arqueólogos, trabajando en el subsuelo de Jerusalén a la luz de unas lámparas que sugieren una fantástica escena de película de aventuras, han logrado llegar al suelo original del monte Moria, donde Abraham preparó el sacrificio de su hijo Isaac y que compró el rey David para construir un templo que levantaría su hijo Salomón hace 3.000 años aproximadamente. Y, unos metros por encima de ese suelo original, han encontrado las calles de Herodes.

El Muro de las Lamentaciones atrae anualmente a miles de personas, muchas a la búsqueda de una experiencia espiritual, casi sobrenatural. Entre los visitantes se encuentran turistas de todo el planeta, religiosos de todo tipo y también dos grupos humanos muy especiales: los visitantes que más tarde se verán afectados por el síndrome de Jerusalén y los arqueólogos. El síndrome de Jerusalén es una psicosis que afecta a ciertos individuos que visitan la ciudad y según la cual el que la sufre se identifica con un personaje del Antiguo o del Nuevo Testamento. Por fortuna, no es grave. Tiene cura. Sin embargo, la pasión y dedicación de aquellos que trabajan como arqueólogos en el Muro de los Lamentaciones no parece tenerla. Es más, la dedicación es plena, 24 horas al día. Este segundo síndrome de Jerusalén, la pasión por la arqueología, se apoderó de Avi Salomon, arqueólogo en jefe de las excavaciones en el Muro, en la zona que en inglés se conoce como Western wall, muro occidental. "Excavar aquí es una labor que no tiene fin, tan sólo depende del presupuesto", aseguró a La Vanguardia el profesor Avi Salomon. Y sabe bien de lo que habla.

Lugar sagrado para judíos y musulmanes por su situación geográfica, el Muro de las Lamentaciones que conocemos y que se puede ver hoy en día es de hecho "tan sólo parte del muro occidental; una de las cuatro murallas que protegían el denominado Segundo Templo, construido bajo mandato del rey Herodes, algo más de dos mil años atrás", explica Salomon. Fue en el año 70 de la era cristiana cuando los romanos se encargaron de destruirlo, no así la parte inferior de los muros, que sigue en pie. Dichas murallas fueron restauradas ya en el siglo VII por los musulmanes, si bien en la actualidad tan sólo son visibles apenas unas decenas de metros de la parte occidental. Se trata de la parte sur del muro occidental que protegía el templo; un templo maldito que siempre ha sufrido destrucción. Y es que templo y muralla han sido, a lo largo de la historia, testigos de batallas, guerras y de sangre, mucha sangre. Es puro Antiguo Testamento. Por eso para el judaísmo el Templo de Jerusalén fue el santuario del pueblo de Israel que sustituyó al Tabernáculo que guardaba las Tablas de la Ley de Dios, la vara de Aarón y un pan de maná dentro del Arca de la Alianza. Y luego el Templo, fue levantado y destruido, nuevamente erigido y derrumbado mientras, paralelamente, su muro ha sido objeto de luchas y deseos por poseerlo, causante de la división entre dos mundos, de dos maneras de entender la vida. Y es que el muro es mucho más de lo que se observa a simple vista.

De hecho el monte donde estaba el Templo ahora ubica la magnífica Cúpula de la Roca y la mezquita de Al Aqsa, sagradas para los musulmanes que niegan la mayor, es decir; la mera existencia del Templo de Salomón.

Explica Avi Salomon que "el primero que inició las excavaciones en la zona del muro fue un joven inglés de tan sólo 27 años, Charles Warren, entre los años 1867 y 1871. Su finalidad era excavar en el monte del templo, pero no recibió permiso (musulmán)". Con el transcurso de los años nada ha cambiado en este sentido. Nadie ha recibido la autorización árabe para excavar en la zona de las actuales mezquitas. Únicamente es posible en los aledaños, que es donde han aparecido calles del tiempo de Herodes. "Lo interesante es que los árabes niegan la existencia del templo y yo les digo: excavemos y veamos. Y dicen: no. Creo que si se niegan es que tienen algo que ocultar", deduce Salomon, que, pese a ser una persona religiosa, se autodefine por encima de todo como un hombre de ciencia.

Charles Warren, junto a otro británico, Charles Wilson, dejó constancia de su trabajo en textos e ilustraciones que hoy día siguen utilizando los arqueólogos. "Tras esos primeros años casi nadie se interesó por este lugar. Pero en 1967, después de la guerra de los Seis Días, cambió", argumenta el arqueólogo jefe.

Tras aquel conflicto, Israel anexionó Jerusalén y el objetivo pasó a ser entonces descubrir el Muro en toda su extensión hacia el norte, aproximadamente medio kilómetro de construcción.

"Lo que sucede es que con cada piedra que se levanta salen a la luz años de historia y ese objetivo inicial se va transformando al ir encontrando otra multitud de antiguos aposentos, arcadas, puentes. Por ello decidimos abrir al público los trabajos de excavación. Nuestro objetivo ahora es llegar a dejar al descubierto todo el nivel de la época del segundo templo. Con ese fin trabajamos", explica el arqueólogo Avi Salomon.

Para valorar correctamente el impacto emocional que suponen estas excavaciones es preciso saber que para el judaísmo todo tiene sus orígenes en el monte Moria. Allí es donde se sitúa, de acuerdo con la tradición e historia judía, la Piedra Fundacional y el inicio del mundo. Es en el citado monte donde, 3.000 años atrás, el rey Salomón, siguiendo los pasos de su padre David, erige el primer templo como un hogar para Dios. Históricamente este primer templo es casi una incógnita, en tanto que "prácticamente carecemos de información del mismo en la actualidad", explica Michael, guía de las excavaciones.

Lo que sí se sabe es que el templo fue destruido por el pueblo babilónico 400 años más tarde, tras lo cual Herodes comenzó su gran proyecto: elevar un segundo templo, notablemente más ostentoso y ambicioso. Para ello niveló la montaña, lográndolo gracias a 10.000 trabajadores a lo largo de 10 años y construyó las cuatro murallas (entre ellas el muro occidental) como muros de contención. Los restos de los mismos son los que hoy pueden visitarse en la vertiente oeste. Caracteriza la arquitectura de Herodes el hecho de que cada fila de rocas estaba situada unos dos centímetros atrás que la inferior, con la finalidad de obtener una sensación vertiginosa al alzar la vista.

Ahora, en la explanada don-de supuestamente existió el Segundo Templo y la Piedra Fundacional, se alzan dos importantes edificaciones musulmanas: la mezquita de Al Aqsa y la cúpula de la Roca, ambas del siglo VII. A los arqueólogos les fascinaría tener la posibilidad de conocer qué yace bajo ellas. Pero esa ya es otra compleja historia. "Con cada piedra que se levanta salen a la luz años de historia"
La Vanguardia 3/1/10
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12/21/2009

Arqueólogos israelíes descubren la primera casa en Nazaret de la época de Jesús


A sólo unas decenas de metros de la Basílica de la Anunciación, la construcción está formada por dos habitaciones y un patio que incluía una cisterna excavada en piedra
Nazaret (norte de Israel). (EFE).- Arqueólogos israelíes han hecho público el hallazgo de la primera casa de la época de Jesús que se ha localizado en Nazaret, de donde procedía la familia del Mesías para los cristianos y situada en el norte de Israel. A sólo unas decenas de metros de la Basílica de la Anunciación, epicentro de culto popular a la Virgen María, la construcción está formada por dos habitaciones y un patio que incluía una cisterna excavada en piedra donde se almacenaba el agua de la lluvia.
"Lo que hemos hallado es básicamente una casa típica judía de la época, con habitaciones conectadas", apuntó en rueda de prensa la arqueóloga Yardena Alexandre, responsable de las excavaciones. Los escasos útiles encontrados en la estructura desde el inicio de los trabajos hace un mes son principalmente fragmentos de cuencos de cerámica que se remontan a los siglos I y II de nuestra era.

Otro de los componentes del hallazgo que más ha llamado la atención de los arqueólogos es la existencia bajo la casa de un zulo, que bien pudo haber sido empleado para esconderse. La especialista explicó que Nazaret era una pequeña aldea y en época de la guerra contra Roma, en el siglo I, "este recinto pudo haber servido de refugio a la gente" de los alrededores, a pesar de que no hubo batallas en la localidad pero sí en su entorno.

También se encontraron en el lugar moldes de yeso, que sólo empleaban las familias judías por motivos de purificación religiosa. "Todos los utensilios hallados responden a lo que sería una familia modesta, no hay joyas ni cristales", precisó Alexandre, que subrayó además que "no han hallado nada por encima del estrato del primer y segundo siglo por lo que es probable que la estructura dejó de utilizarse por entonces".

Los restos de la casa están a ambos lados de una larga muralla que data del siglo XV, de la época mameluca, que ha sido desenterrada en las excavaciones, efectuadas por la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI). El jefe de la AAI en el distrito norte, Dror Barashad, destacó la importancia del lugar, sobre todo por su proximidad a la gruta donde la tradición sitúa la visita del Arcángel Gabriel a la Virgen María, y que está al otro lado de la calle. "Un túnel bien pudo conectar la gruta de la Anunciación con el lugar donde se ha descubierto la casa", indicó.

La vivienda ha sido hallada en excavaciones de salvamento en lo que iba a ser el jardín de un nuevo Centro Internacional de la Virgen María, proyecto avalado por instituciones religiosas locales y un grupo francés denominado Comunidad Nuevo Camino. Marc Hodara, su representante, calificó hoy el hallazgo de "auténtico regalo de Navidad". "Esto es un regalo para nosotros y para Nazaret, es la primera vez que encontramos una casa de la época de Jesús en la ciudad, estamos convencidos de que él jugó aquí", subrayó.

Taufik Abu Naser, abogado de las dos instituciones religiosas que respaldan del proyecto, dijo que "el hallazgo reforzará el nuevo centro y nos ofrecerá la oportunidad de mostrar a los turistas y fieles de todo el mundo cómo se vivía en aquella época". La superficie excavada es de unos 85 metros cuadrados y por el momento los trabajos continuarán hacia el subsuelo porque alrededor hay edificio contemporáneos que impiden abrir la zona.

"La única zona accesible para excavar es esta pequeña zona en la que estamos, donde había también un edificio encima que ha sido demolido, y que será la entrada al nuevo museo", lamentó Alexandre. El área estaba destinada a jardín del centro mariano pero, tras el hallazgo, el proyecto se centrará ahora en convertir las excavaciones en un parque arqueológico y a su lado, en un edificio ya construido, estará el moderno centro multimedia sobre la madre de Jesús.
LA VANGUARDIA 21/12/09