11/05/2010

Rubens en el Prado

4/11/2010 RTVE

El museo exhibe sus fondos completos del artista más admirado de su época - La pinacoteca alberga la mayor colección mundial del maestro de Amberes

"Mire esa maravillosa cabeza de caballo, ¿no se parece a Nicole Kidman?". Alejandro Vergara, jefe de conservación de pintura flamenca del Museo del Prado, es un erudito apasionado capaz de mezclar a una actriz de Hollywood con Plinio el Viejo para, delante de la Lucha de san Jorge y el dragón, explicar que Rubens fue el primer artista de la historia en pintarle babas a los caballos. El objetivo era acentuar la sensación de vida y el resultado fue que todos los que vinieron tras él lo imitaron.

La figura de Peter Paul Rubens (1577-1640) es tan contundente como algunos de sus cuadros. La Adoración de los Magos, por ejemplo, un lienzo de casi cinco metros en el que el artista flamenco se autorretrató con espada y cadena de oro. Él había pintado una versión más pequeña de la obra en 1609 y veinte años después retocó algunas figuras y añadió otras, entre ellas a sí mismo. El gesto, nada gratuito, tenía su fundamento: para entonces era, de lejos, el pintor más admirado del planeta.

De Rubens se conservan 1.500 cuadros y cerca de 9.000 dibujos, pero casi ninguno lleva su firma. No lo necesitaba: los monarcas de Europa se disputaban sus servicios. Noventa y tres de esas obras -el doble que de velázquez o tizianos- se guardan en el Prado. No hay en el mundo otra pinacoteca más rica en óleos del pintor de Amberes. Desde hoy y hasta el 23 de enero de 2011, 90 rubens -falta alguna pieza comprometida en préstamo- pueden verse en el museo madrileño en un montaje rompedor que no ocupa más que dos salas de la ampliación de Moneo.

Ordenados cronológicamente y apenas separados por unos centímetros, tal y como se mostraban antiguamente en muchos talleres, los cuadros forman "una coreografía" que Miguel Zugaza, director de la institución, define como "almacén visitable, instalación, gabinete, Rubens de 360 grados, Rubens sin fin...".

La muestra, comisariada por Alejandro Vergara, pretende llamar la atención del público sobre un pintor que nunca ha perdido el favor de artistas, historiadores y críticos pero que parece haber caído en desgracia para el gusto contemporáneo. "Se le ve como retórico y antiguo", explica Vergara. "Ha sido víctima de la idea de progreso aplicada a las artes y de una modernidad asociada a la sobriedad y el minimalismo". Para él, sin embargo, el apego de Rubens a la Antigüedad clásica -más que con otros pintores se le ha comparado con Homero- es uno de los grandes valores de este "pintor gigantesco y sabio": "Nos hace viajar más lejos".

Tan lejos como a un mundo que entre los siglos XVI y XVII vivía su gran crisis y la explosión del primer capitalismo después de que el oro que llevaba cien años llegando desde América facilitara la construcción de palacios cuyas paredes había que llenar con arte. Los tapices eran muy caros y los artistas se vieron inmersos en una suerte de producción semi-industrial de pintura.

En ese escenario triunfó Rubens, que ocupó el trono vacante desde la muerte de Rafael y convirtió su taller en una factoría en la que llegaron a trabajar hasta 25 ayudantes, algunos tan ilustres como Van Dyck. En una carta a un noble británico que requería sus servicios revela que las telas pintadas enteramente "de su mano" costaban el doble que aquellas en las que su participación se limitaba al boceto o los retoques.

Justo cuando las artes buscaban reconocimiento, él se convirtió en un profesional reconocido que hablaba seis idiomas, ejercía como coleccionista y diplomático -llegó a negociar un tratado de paz entre Inglaterra y España- y se construía en Amberes una casa a la altura de su enorme colección particular, la vivienda de alguien digno de compartir escena con Melchor, Gaspar y Baltasar. No extraña, así, que durante décadas fuera un verdadero referente para sus colegas, el rey de los pintores de un tiempo que tuvo entre sus contemporáneos a figuras de la ciencia y de la cultura como Galileo, Descartes, Shakespeare o Cervantes.

"No hay proyecto, por grande o variado que sea, que supere mi coraje", escribió Rubens en una carta de 1921, y la exposición del Prado es la más rotunda ilustración de esa frase: escenas mitológicas y religiosas, retratos de apóstoles, nobles y reyes, bodegones y paisajes, Rubens sin fin, efectivamente. Mucho más, como bromea Vergara, que "mujeres gordas desnudas".

Pero además de una explosión de vitalidad y talento, color y carne, la muestra es también la historia de una obsesión, la del rey Felipe IV, que a finales de la década de 1630 se convirtió en el principal coleccionista del maestro flamenco. Rubens visitó España por segunda vez en 1628, se alojó durante ocho meses en el Alcázar real, copió compulsivamente a Tiziano y convivió con Velázquez, 22 años menor que él.

Tiempo después, y fiel a su obsesión, Felipe IV, que ya tenía decenas de rubens en la Torre de la Parada, una pabellón de caza cercano al Pardo, quiso tener copia de todos en su palacio de Madrid. Algunas de esas copias son las que pueden entreverse detrás de las infantas en Las meninas. Poco después de la desaparición del artista, el monarca español compraría a sus herederos 15 nuevos cuadros, entre ellos, una tabla emblemática: Las tres Gracias. "Considero que todo el mundo es mi país", escribió en otra carta Peter Paul Rubens. Su nombre está tan unido a la cultura española que aquí se le llama Pedro Pablo.

5/11/2010 El País

10/24/2010

De YouTube al Guggenheim

Presentados los 25 vídeos finalistas del concurso YouTube Play organizado por el Museo Guggenheim de Nueva York
Cuando el museo Guggenheim anunció hace cuatro meses la primera convocatoria de la bienal Youtube Play, las premisas de una propuesta abierta tanto a profesionales como a neófitos del vídeo parecían difusas. "El objetivo último es descubrir qué se está haciendo ahí fuera y ver si la base tecnológica de algo como Youtube, las redes sociales y estas nuevas formas de distribución online están contribuyendo a transformar el tipo de propuestas que hacen los artistas, afectan al producto creativo o incluso si Internet está generando nuevas formas de arte". Así lo explicaba a este diario Nancy Spector, subcomisaria de arte contemporáneo de la Fundación Guggenheim entonces.

Pues bien, 23.000 videos más tarde (de menos de 10 minutos), y después de que un equipo de comisarios del museo redujera su número a 125, un jurado compuesto por sospechosos demasiado habituales en las ligas de la imagen y la modernidad oficial como Laurie Anderson, Takashi Murakami o Shirin Neshat han seleccionado los 25 mejores, presentados la pasada noche en Nueva York con honores más propios de un descubrimiento para curar el cáncer que de videos hechos (bien hechos) por jóvenes que dominan los lenguajes visuales de hoy y con toda naturalidad cuelgan sus creaciones en youtube en busca de audiencia.

El resultado final de esta convocatoria, que no deja de reflejar el intento casi desesperado de las instituciones tradicionales por acercarse como sea y a costa de lo que sea a audiencias más jóvenes, es un 'megamix' visual heterodoxo pero poco revolucionario que también podría haberse titulado 'festival de cortometrajes Guggenheim'. De hecho, algunos de ellos fueron precisamente películas que llegaron incluso a acariciar el oscar, como el corto animado I met the Walrus, de Jerry Levithan.

Este filme de 2007 (la convocatoria estaba abierta a trabajos con hasta dos años de vida) es una fascinante película de animación realizada sobre el sonido de la entrevista real que un fan de John Lennon de 14 años (el propio Levithan) le hizo al cantante tras colarse en su hotel en Toronto en 1969 y en el que Lennon habla sobre la responsabilidad de la gente en como funciona el mundo. Por algo se quedó a las puertas del Oscar. Pero su talento y el del animador Josh Raskin ya lo habían descubierto hace dos años en la Academia de Hollywood cuando les escogieron como candidatos.

La animación abunda entre los finalistas, aunque no hay nada en sus propuestas que un adicto a los festivales de cine no pueda encontrar en esos foros. This aborted Earth: the quest begins , por ejemplo, es una película de animación de Michael Banowetz y Noah Sodano que precisamente ahora compite en un festival en Los Angeles y que recuerda peligrosamente a las animaciones que hacían los Monty Python en los años setenta. Deuce, en cambio, de la estadounidense Monica Cook, es la entrada de esta artista que habitualmente pinta y dibuja en el mundo de la animación tradicional con una desasosegante historia que mezcla la realidad y los sueños de dos personajes animados por ella fotograma a fotograma.

Esa quizás sea la única seña común a la mayoría de estos trabajos: el juego constante entre realidad y ficción, tanto en propuestas extremas como Post Newtonianism, del neoyorquino Josh Bricker, en la que las imágenes de las guerras del siglo XXI -donde la sangre y los muertos se han sustituido por explosiones e imágenes de videojuego- se combinan precisamente con imágenes y sonidos de videojuego en una pantalla dividida en dos en la que es imposible discernir qué parte es realidad y qué parte es ficción.

En ese sentido destaca el trabajo del australiano Keith Loutit, cuya serie Bathtube es bien conocida entre los adictos a navegar por Youtube. A la bienal presentó Bathtube IV, donde continua utilizando la técnica que le ha hecho famoso : toma miles de fotografías de paisajes cercanos a él -Sidney y alrededores- con cámaras de gran formato y jugando con los enfoques consigue crear un efecto de miniaturización, acentuado por la velocidad a la que se proyectan las imágenes. "Yo era un fotógrafo aficionado pero gracias a Youtube la gente me ha tomado en serio y ahora puedo trabajar en esto" aseguró en entrevista telefónica a este diario. Su caso es sin duda uno de los más 'youtube' de entre los seleccionados. "A mí me animó a seguir la gente que veía mis videos y me decía que eran buenos" asegura un fotógrafo que antes se ganó la vida haciendo trabajos variopintos y actualmente está dando la vuelta al mundo con un proyecto titulado 'Small World' y que consiste en retratar múltiples lugares del planeta y 'miniaturizarlos'. "Hasta ahora mi obra había tenido la validación del público. Ahora tiene también la del mundo del arte" comentaba satisfecho antes de la presentación oficial.

También han recibido 'el aprobado artístico' creadores como los sudafricanos Die Antwoord, todo un fenómeno viral en sí mismos -su video Enter the Ninja es tan conocido como los de ese otro fenómeno viral llamado Ok Go -. El fotógrafo sudáfricano Sean Metelerkamp, autor de aquel video, es el que ahora se lleva los parabienes artísticos con este otro video en el que se mezcla música y documental sobre la banda.

24/10/10 El País

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http://www.youtube.com/user/playbiennial

El Museu Picasso impulsa el primer 'Big Draw'


La fiesta del dibujo se celebrará el domingo con 12 talleres repartidos por las calles y plazas de los alrededores del museo
El Museu Picasso de Barcelona impulsa la primera edición en España del 'Big draw', una iniciativa cultural de carácter gratuito que llenará el barrio de la Ribera de dibujantes, ilustradores y diseñadores que realizarán talleres con la gente de la calle.

El 'Big draw' nació en Londres hace 10 años. Berlín y Nueva York ya van por la segunda edición, y este año se estrenan Ámsterdam, Sydney y Barcelona.

La fiesta del dibujo se celebrará el domingo, desde las 11 hasta las 18 horas, en 12 talleres repartidos por las calles y plazas de los alrededores del museo. "Hace tiempo que el museo no quiere ser un trastero de cuadros, un lugar muerto y aburrido", ha dicho este viernes el director del Picasso, Pepe Serra, que también ha destacado que el centro alberga 3.800 dibujos del artista malagueño, por lo que el dibujo es una técnica idónea para conocer a Picasso.

El dibujante América Sánchez, que se autodefine como "outsider", instalará espejos en los patios del museo para que los visitantes se atrevan a realizar autorretratos, y ha restado importancia a la destreza que tenga cada uno: "Cuanto más burro sea el dibujo, mejor", ha dicho.

Philip Stanton instalará una larga mesa en el paseo del Born para dibujar un gran mural colectivo, y Pau Estrada luchará contra la acepción "peyorativa" del término garabato, reivindicando esas pequeñas obras de arte que se hacen mientras se habla por teléfono y que llenan los márgenes de los libros de texto cuando se intenta estudiar.

La iniciativa involucrará a otros referentes culturales del barrio, como el Espai Brossa, que realizará un taller sobre escenografía teatral, y el teatro La Puntual, que instará a los paseantes a "esculpir su propia sombra".

También estarán Pilarín Bayés, Papermind Fanzine, Javier Peñafiel, Óscar Guayabero, Curro Claret, David Ymbernon y Miguel Gallardo. Todos los dibujos serán documentados por el museo, que realizará un vídeo y fotografías que se colgaran en Flickr.

En algunos casos, los propios artistas escanearán los dibujos para reenviárselos a los autores. Serra ha confiado en que en próximas ediciones se unan otras instituciones de la ciudad, como el Museu d'Art Contemporani de Barcelona (Macba) y el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB).

24/10/10 La Vanguardia


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http://www.bcn.cat/museupicasso/bigdraw

10/18/2010

Fotos antigues de Catalunya

10/12/2010

¿La Piedad perdida de Miguel Angel?


La que podria ser la Piedad perdida de Miguel Angel tiene un dibujo conocido que coincide exactamente con la composición y la particular anatomía de los Ángeles, Cristo y la Virgen. El dibujo actualmente se encuentra en el museo Isabella Stewart Gardner.



  • En el dibujo de La Piedad que le regaló a Vittoria Colonna alrededor de 1540, la transformación de Miguel Ángel es evidente en el estilo. En esta obra, la figura de Cristo está tratada con mucha delicadeza, buscó la simetría orgánica con su madre María mirando hacia el cielo; ella extiende los brazos medio en cruz hacia arriba, mientras su Hijo los deja caer hacia abajo, todo en una composición simétrica que refuerzan las dos figuras laterales de unos niños y la cruz del fondo, que parte en dos mitades iguales el cartón y que tiene una inscripción sacada de Cantos de El Paraíso de Dante: «Non vi si pensa quanto sangue costa» (No se piensa cuanta sangre cuesta).
  • Vittoria Colonna era descendiente de una familia noble, y una de las mujeres más notables de la Italia renacentista. De joven se casó con Fernando de Ávalos, marqués de Pescara, un hombre poderoso que murió en la batalla de Pavía cuando luchaba en el bando español al servicio de Carlos I. Después de la muerte de su esposo se retiró de la vida cortesana y se dedicó a la práctica religiosa. Se unió al grupo de reformistas erasmistas de Juan de Valdés, Reginald Pole y Ghiberti, que seguían una doctrina que apostaba por una contrarreforma.

    En Roma, en el año 1536 y en el convento de San Silvestro a Montecavallo, el artista conoció a esta dama y desde el principio hubo una empatía mutua, quizá porque los dos tenían las mismas inquietudes religiosas y ambos eran grandes aficionados a la poesía. Según Ascanio Condivi, Miguel Ángel «estaba enamorado de su espíritu divino» y, como era un gran admirador de Dante, ella representaba lo que el personaje de Beatriz significaba para el poeta. Esto se desprende de la lectura de los poemas dedicados a Vittoria, así como de los dibujos y los versos que le regaló, todos de temática religiosa: una Piedad, una Crucifixión y una Sagrada Familia.

    Vittoria murió en el año 1547, hecho que dejó a Miguel Ángel sumido en el dolor más profundo. Tal como él mismo confesó a Ascanio Condivi, «No había tenido dolor más profundo en este mundo que haberla dejado partir de esta vida sin haberle besado la frente, ni el rostro, como le besó la mano cuando fue a verla en su lecho de muerte»

Aparece en Nueva York una 'Piedad' que podría ser de Miguel Ángel

El cuadro pintado al óleo está valorada en cientos de millones de dólares
Una familia de la ciudad de Búfalo, en el estado de Nueva York, reveló que posee un cuadro pintado al óleo, una Piedad, que podría ser de Miguel Ángel y estar valorada en cientos de millones de dólares, informó hoy el diario New York Post en su edición digital.

Se trata de una Piedad, en la que aparece la Virgen María y Jesucristo, sostenido por dos niños, que ha estado durante más de un siglo entre las propiedades de la familia de un militar retirado, Martin Kober, quien recientemente inició las pesquisas para conocer si esa obra pertenece al maestro renacentista Miguel Ángel Buonarruoti (1475-1564). Kober, quien relató que ese cuadro ha estado siempre en el salón de su casa y que siempre se referían a la obra como "el Mike" (diminutivo de Michael en inglés), consultó con un experto y restaurador de obras de arte italiano, Antonio Forcellino, según el diario citado.

El militar retirado contó también al periódico que durante años tuvieron el cuadro envuelto y colocado detrás del sofá, porque sus hijos lo habían golpeado con una pelota de tenis en la década de los setenta. Forcellino, dice el periódico, menciona la posible pintura renacentista en su último libro titulado La Piedad Perdida, en el que señala que lo que más le alarmó "fue que hubiera estado expuesto al calor que normalmente hay en la sala de estar de una familia de clase media". Aunque escéptico inicialmente, el experto italiano visitó a los Kober en Búfalo y, según el diario, afirmó que la pintura "es más bella que muchas de las versiones que cuelgan (en museos) de Roma y Florencia".

Asimismo dijo al New York Post que ya se han hecho pruebas de rayos X a la pintura, que está realizada sobre un panel de madera, y en la que se han observado numerosas alteraciones hechas por el artista según iba pintando, así como una parte inacabada de la pierna de la Virgen María. "Las pruebas hechas sobre las partes inacabadas del cuadro muestran que nunca podría ser una copia de otra pintura", según el experto, que data la obra en torno a 1545 y que habría sido un regalo de Miguel Ángel a su amiga Vittoria Colonna (1490-1547).

El cuadro, según el diario, pasó después a ser propiedad de dos cardenales católicos y finalmente llegó a manos de una familia aristócrata alemana a través de la esposa de uno de ellos, Nicoletta Villani, quien se lo dejó en herencia a Gertrude Young Young se casó con un antepasado de los Kober y envió la obra a Estados Unidos como regalo en 1883, dijo su actual propietario.

Según el profesor de arquitectura e historia de la universidad de Washington, en St. Louis (Misuri), William Wallace, otro experto, citado por el rotativo quien también revisó la obra, ésta podría valer "millones y millones" de dólares, dado que los últimos dibujos vendidos del maestro renacentista en los últimos años superaron los 20 millones.


12/10/10 La Vanguardia

10/01/2010

Más de 136 especies de aves "vuelan" por los cuadros del Museo del Prado


La ONG Seo/Birdlife ha llevado a cabo una investigación en la citada pinacoteca, donde ha analizado más de 8.000 lienzos
Más de 136 especies de aves, desde una abutarda hasta un jilguero, pasando por el buitre y el halcón, "vuelan" por los cuadros del Museo del Prado, de la mano de pintores como Rubens, El Bosco, Goya o Brueghel el Viejo.

En su interés por aproximar el mundo del arte con el de la ornitología, la decana oenegé Seo/Birdlife ha llevado a cabo una investigación en la citada pinacoteca, donde ha analizado más de 8.000 lienzos y ha encontrado 136 especies.

Este desconocido patrimonio artístico y científico se ha plasmado en una novedosa publicación: "Las aves en el Museo del Prado", editado con la colaboración de Red Eléctrica de España y presentado hoy en vísperas del Día Mundial de las Aves, que se celebra el 2 y 3 de octubre. (Con ocasión de este día, Seo/Birdlife propondrá 200 medidas en las diferentes CCAA para detener la pérdida de la biodiversidad en España).

Tres especialistas han unido su conocimiento y su pluma a esta obra. Se trata del biólogo Joaquín Gómez Cano, autor principal del libro, y al que se ha debido el laborioso trabajo de descubrir y reconocer las distintas especies en las obras del museo.

Gerardo Orellana, artista especializado en grabado, estudioso del arte y profesor, ha realizado una interesante introducción general sobre las aves en el arte.

El tercero es el pintor naturalista y biólogo Juan Varela, quien esboza el papel de las aves en el medio natural así como la facultad de los artistas a lo largo de la historia a la hora de plasmar las distintas especies en su obras.

El primero de ellos ha relatado hoy en rueda de prensa algunos de los "descubrimientos" que este trabajo les ha ofrecido, como el escaso interés del Greco o Velázquez por pintar pájaros, a excepción de alguna paloma como símbolo de la paz.

Otro dato destacado por el biólogo, es cómo a través de los lienzos estudiados se puede seguir la trayectoria que seguían por Europa algunas de las aves traídas desde África o América por los navegantes lusos y o españoles.

1/10/10 La Vanguardia

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http://www.seo.org/