Una nueva campaña de excavación en el foro romano de la ciudad de
Cástulo, en Linares (Jaén), construida en el siglo I, han sacado a la
luz un mosaico del templo en un estado de conservación "excepcional".
Según ha explicado la directora de las excavaciones del proyecto,
Concepción Choclán, las excavaciones se han comenzado en una zona muy
afectada por una fosa y al levantarla se ha comprobado que
el mosaico "se conserva magníficamente".
El mosaico
llama la atención por su colorido y está
compuesto de teselas de pequeño tamaño de piedra y pasta de vidrio en
tonos rojos, amarillos y azules y la parte descubierta representa una
alegoría del otoño donde aparece un "eros" con arco y una liebre y una
parte de lo que podría ser el invierno "con una dama con un velo y
flores secas alrededor".
Según Choclán este tipo de mosaico en el que se representan las
cuatro estaciones es bastante frecuente en el norte de Africa y Sicilia,
y está fechado a comienzos o mediados del siglo II.
El mosaico, excavado en parte el verano pasado, ha sido descubierto
en una segunda fase de excavaciones, que comenzaron el 4 de junio y
forman parte del proyecto FORVM MMX y
se pretende encontrar su dibujo central, que descubriría a quién estaba dedicado un templo romano de la zona.
Según Choclán si la parte central del mosaico se conserva en el mismo
estado que lo excavado destacaría "dentro de nuestro ámbito geográfico"
como de una calidad extraordinaria.
Las excavaciones del foro,
tratan de recuperar el centro monumental de la ciudad romana, Cástulo,
a unos cinco kilómetros del casco urbano de Linares (Jaén), utilizando
las últimas tecnologías para la prospección con georradar, además de una
nueva metodología en documentación, que ya han dado lugar a la
obtención de importante documentación y hallazgos en el sitio
arqueológico.
Cástulo fue la capital de la Oretania, tuvo gran importancia
comercial, tanto en época ibera como romana, a lo que se unía el hecho
del que hablan los escritos de que el Guadalquivir era navegable hasta
allí y por ella pasaban varias vías romanas.
El yacimiento fue escenario de la Segunda Guerra Púnica, que enfrentó a cartagineses con romanos y lugar de nacimiento de la mujer del cartaginés Aníbal, la princesa ibera Himilce.
Publicado en el mundo.es