
27.1.11 La Vanguardia por J. Corbella
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Un equip de la Universitat Autònoma de Barcelona investigarà i digitalitzarà el peculiar i inèdit arxiu històric del Gran Teatre del Liceu, que amb més de 5.000 documents i objectes conservats des del 1847 és dels més antics del món. Aquest dijous, la universitat i la Societat del Gran Teatre del Liceu, formada pels hereus dels antics propietaris de l'òpera barcelonina, han signat l'acord de col·laboració per mitjà del qual els investigadors treballaran per preservar l'arxiu durant els dos anys vinents. El patrimoni arxivat l'han guardat fins ara els antics propietaris del Liceu i ha sobreviscut a dos incendis, a revolucions, a una guerra civil i a la bomba anarquista del segle XIX.L'arxiu, que repassa els 150 anys d'història de la institució, comprèn 4.917 documents i 357 contenidors, entre els quals figuren més de 600 partitures, 700 fotografies de l'època, 600 plaques fotogràfiques en vidre, 500 programes de mà i 80 dissenys escenogràfics, així com 600 documents administratius. Entre aquests darrers es poden trobar contractes de cantants, plans de teatre i la documentació de les obres que es van fer durant 134 anys.
Tras 17 años de obras, finaliza la restauración de la mayor joya del arte bizantin.Ese ángel ha vuelto a sobrevolar Estambul. Convertida en museo desde 1935, Santa Sofía muestra desde apenas unos días otra vez toda su magnificencia después de 17 años enredada en obras y andamios. La restauración empezó en 1993, un año después de ser declarada por la Unesco Patrimonio Histórico de la Humanidad junto con el resto del barrio histórico de Estambul.
El principal trabajo ha consistido en limpiar 600 metros cuadrados de mosaicos y la cúpula. Durante estos 17 años, obreros y artesanos repararon el domo de 31,3 metros de diámetro y las caligrafías doradas que lo recubren. También se ha descubierto la cara de uno de los ángeles situado en las enormes pechinas sobre las que descansa.
Melike Oscam, secretaria de la dirección del museo, explica que las caras de los mosaicos se ocultaron bajo un caparazón metálico cuando la basílica se convirtió en mezquita tras la caída de Constantinopla. "Mehmet el Conquistador mandó hacer de Santa Sofía el centro del Califato. Años más tarde, se cubrió la cara de los ángeles, pues en el islam está prohibido rezar delante de representaciones humanas". De la época otomana, también se han limpiado las enormes caligrafías que decoran la pared con el nombre de Allah y de los ocho profetas. "Tuvimos que restaurarlas in situ porque eran demasiado grandes para pasar por la puerta. Por eso descubrimos que fueron hechas dentro del templo", comenta Oscam.
En el exterior, la restauración se ha centrado en limpiar las fachadas y en reforzar los techos con 50 toneladas de plomo para minimizar los daños del futuro gran terremoto que, según los expertos, azotará la metrópolis en algún momento de los próximos 30 años. No será el primer desastre al que sobrevive Santa Sofía, que se ha enfrentado a varios temblores, asedios y a los caballeros de la Cuarta Cruzada, que en el siglo XIII saquearon la catedral llevándose el oro de los mosaicos y la corona de espinas de Cristo que hoy se encuentra en la Sainte Chapelle de París.
Además, el próximo año se podrá visitar el baptisterio, situado en el atrio de Santa Sofía, así como la enorme pila bautismal del siglo VI tallada en un solo bloque de mármol y usada por los cristianos para bautizos colectivos. "Aquellos cristianos se ungían con aceite para que su piel quedara resbaladiza. Tras el bautizo, el demonio no podía tocarles" explica el director del museo Santa Sofía, Haluk Dursun. El edificio,que tiene la misma planta que su hermana mayor, se transformó en el siglo XVI en almacén y posteriormente en mausoleo para los sultanes Mustafa I e Ibraim, que fueron destronados y por tanto indignos de un nuevo panteón como sus antecesores.
Dursun, que ha dirigido los dos últimos años las obras, anuncia nuevos proyectos para 2011: la apertura de la biblioteca del sultán Mahmud I y los trabajos en los techos de la galería superior, recubiertos por una espesa capa de pintura durante el XIX con el fin de proteger sus mosaicos. "Nuestra intención es mostrar todas las etapas por las que ha pasado Santa Sofía, por eso el trabajo nunca se puede dar por acabado".
27/12/10 El País
Mapa de la Península Arábiga que revela las regiones que quedaron expuestas como consecuencia del descenso del nivel del mar y se convirtieron posiblemente en refugios ambientales para algunos de los primeros seres humanos que salieron de África. Crédito: Current Anthropology
Vía: Science Daily| 8 de diciembre de 2010 (Traducción por G.C.C.)
En otro tiempo, una masa de tierra fértil, ahora sumergida bajo el Golfo Pérsico, pudo haber sido el hogar de algunas de las primeras poblaciones humanas fuera de África, según un artículo publicado en Current Anthropology.
Jeffrey Rose (foto a la izquierda), un arqueólogo e investigador de la Universidad de Birmingham en el Reino Unido, dice que el área, en y alrededor de este "Oasis del Golfo Pérsico", puede haber sido anfitrión de los seres humanos durante más de 100.000 años, antes de ser inundada por el Océano Índico hace unos 8.000 años. La hipótesis de Rose introduce un "nuevo y sustancial reparto de caracteres" en la historia de la humanidad del Cercano Oriente, y sugiere que los primeros seres humanos pueden haber establecido asentamientos permanentes en la región miles de años antes de lo que los modelos actuales de migración suponen.
En los últimos años los arqueólogos han obtenido indicios de una ola de asentamientos humanos a lo largo de las costas del Golfo datados hace 7.500 años, aproximadamente. "Donde antes no había más que un puñado de campamentos de caza dispersos, de repente, más de 60 nuevos yacimientos arqueológicos han aparecido de la noche a la mañana", dijo Rose. "Estos asentamientos cuentan con buenas construcciones, casas de piedra permanentes, redes de comercio a larga distancia, una elaborada cerámica decorada, animales domésticos, e incluso evidencias de una de las barcas más antiguas del mundo".
Pero, ¿cómo podrían semejantes asentamientos haberse desarrollado de modo tan alto y rápido sin que se encuentren en el registro arqueológico poblaciones precursoras? Rose considera que las pruebas de estas poblaciones anteriores han desaparecido, porque ellas están sumergidas en el Golfo.
"Tal vez no es casualidad que la fundación de tales comunidades, extraordinariamente bien desarrolladas a lo largo de la costa, se correspondan con la inundación de la cuenca del Golfo Pérsico, hace unos 8.000 años", advirtió Rose. "Estos nuevos colonos pudieron haber llegado desde el corazón del Golfo, desplazados por el aumento de los niveles de agua que hundieron el otrora paisaje fértil bajo las aguas del Océano Índico".
Datos históricos sobre el nivel del mar muestran que, antes de la inundación, la cuenca del Golfo habría estado por encima del agua hace unos 75.000 años. Y habría sido un refugio ideal ante los desiertos ásperos que lo rodeaban, con agua fresca proporcionada por los ríos Tigris, Eufrates, Karun, y el río Wadi Baton, así como por manantiales subterráneos. Cuando las condiciones fueron más secas en las zonas circundantes, el oasis del Golfo sería, en sus mayores límites, una superficie expuesta. En su apogeo, la cuenca expuesta habría sido del tamaño de Gran Bretaña, dice Rose.
También han surgido evidencias de que los humanos modernos podrían haber estado en la región antes de que el oasis estuviera por encima del agua. Recientemente, se han descubierto yacimientos arqueológicos en el Yemen y Omán que han proporcionado herramientas de piedra de un estilo distinto a la tradición del África Oriental. Esto plantea la posibilidad de que los seres humanos se establecieron en la parte sur de la Península Arábiga desde hace ya 100.000 años o más, dice Rose. Eso es mucho antes que las estimaciones generadas por varios modelos recientes sobre migraciones, lo cual coloca la primera migración exitosa a Arabia entre 50.000 y 70.000 años atrás.
El oasis del Golfo habría estado disponible para estos primeros emigrantes, y haberles proporcionado "un santuario a lo largo de la Edad de Hielo, cuando buena parte de la región era inhabitable debido a hiperáridez", manifestó Rose. "La presencia de grupos humanos en el oasis altera fundamentalmente nuestra comprensión de la emergencia humana y la evolución cultural en el antiguo Cercano Oriente".
También sugiere que las piezas vitales del rompecabezas de la evolución humana pueden estar ocultas en las profundidades del Golfo Pérsico.
Tuvieron que aparecer pinturas similares en una gruta francesa para que se aceptara la antigüedad de los murales de Altamira. Desde entonces la admiración arrastró a miles de visitantes hasta la cueva de Santillana del Mar, que se abrió por vez primera en 1917. Recibió visitas durante 70 años: !hasta 170.000 al año en los setenta! Y desde entonces su historia es un tira y afloja entre el afán de conservarla a ultranza y el deseo de exhibirla, que ha llevado a una sucesión de aperturas restringidas y cierres. Desde 2002 está vetado el acceso del público. Una réplica trata de saciar curiosidades. Hace unos meses, sin embargo, se vislumbró un cambio de tendencia.
En junio, el Patronato de Altamira se pronunció a favor de "establecer las condiciones de máxima accesibilidad que simultáneamente garanticen la sostenibilidad de la cueva". Los informes del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) eran conservadores, esto es, contrarios a la apertura a pesar de constatar que la cueva ha evolucionado de forma positiva en los últimos años. En el otro extremo, el Gobierno cántabro, con su presidente, Miguel Ángel Revilla, a la cabeza. El tirón turístico de la Altamira real deja en pañales la atracción de una réplica.
Ayer, tras la reunión del Patronato, que finalmente se decantó por el criterio conservador y optó por dejar las cosas como están, Revilla se quejó. Lamentó que los científicos del CSIC no se hayan "mojado" y reiteró que el objetivo "político" es que la cueva se reabra "cuanto antes", informa Europa Press.
También la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, se mostró favorable a la reapertura, pero la última palabra será la de un grupo internacional de expertos, que incluirá representantes de la Unesco. Su trabajo complementará el realizado por el CSIC y podría durar entre 18 y 24 meses. Su composición se conocerá en la próxima reunión del Patronato, que de momento desaconseja "modificar las condiciones de accesibilidad" a la cueva y "proponer un régimen de visita pública". Así pues, los bisontes seguirán en silencio.
17/12/10 El País